
Una de las reglas principales de la educación, es el saludo a otra persona, ya sea conocida o no conocida. Obviamente, con la evolución del sistema imperante en la humanidad en decadencia, la sociabilidad también ha ido perdiéndose entre unos y otros.
Y si de saludar se trata, cabe preguntarnos: ¿A quién deberíamos saludar, cuándo y dónde?
Bueno, si alguien me dá la cara, ya es una propicia señal que me llama al saludo, aún cuando no le conozca.
Algo muy importante: si interrumpo o me integro a un grupo de personas, en el cual hay algún conocido al cual deseo saludar; lo más sensato es que también salude a quienes están con aquella persona, aún cuando no les conozca (y con mayor razón si les conozco). Es que muchas veces, nos olvidamos que aquella persona no está sola en ese momento; y no se vé muy agradable obviar a los demás.
Que otros sean poco cordiales, no significa que yo también lo sea...
Que otros anden con la cara mirando para el suelo, no significa que yo también lo haga...
Que otros sean vencidos por el orgullo y la indiferencia, no significa que yo no sea atento y sencillo...
Si llego a un lugar público, debería empezar por saludar al que me atiende... y despedirme al marcharme...
Si tomo asiento junto a otras personas, al menos debería saludar a quienes me rodean. Y despedirme al marcharme...
Un simple saludo, no rebaja a nadie, sino más bien nos honra.... téngase presente...
Y si de saludar se trata, cabe preguntarnos: ¿A quién deberíamos saludar, cuándo y dónde?
Bueno, si alguien me dá la cara, ya es una propicia señal que me llama al saludo, aún cuando no le conozca.
Algo muy importante: si interrumpo o me integro a un grupo de personas, en el cual hay algún conocido al cual deseo saludar; lo más sensato es que también salude a quienes están con aquella persona, aún cuando no les conozca (y con mayor razón si les conozco). Es que muchas veces, nos olvidamos que aquella persona no está sola en ese momento; y no se vé muy agradable obviar a los demás.
Que otros sean poco cordiales, no significa que yo también lo sea...
Que otros anden con la cara mirando para el suelo, no significa que yo también lo haga...
Que otros sean vencidos por el orgullo y la indiferencia, no significa que yo no sea atento y sencillo...
Si llego a un lugar público, debería empezar por saludar al que me atiende... y despedirme al marcharme...
Si tomo asiento junto a otras personas, al menos debería saludar a quienes me rodean. Y despedirme al marcharme...
Un simple saludo, no rebaja a nadie, sino más bien nos honra.... téngase presente...
