sábado, 26 de diciembre de 2009

CARLITOS, EL NIÑO DIFERENTE (HISTORIAS INVENTADAS ALEJADAS DE LA REALIDAD)


- Hijo, ¿qué quieres que te regalemos en esta navidad?
- Nada, mamá -respondió Carlitos- ¿Por qué tendrían que regalarme algo?
- Bueno -agregó mamá- porque a todos los niños les hacen regalos y tú te sentirías mal.
- No mamá, porque uds. me han dado mucho cariño; y un regalo me lo pueden hacer en cualquier momento del año. Yo sé cómo enfrentarme a mis amigos en navidad.
Pronto llegó el día tan esperado por los chicos del mundo.
El día 25 de diciembre, los niños vecinos de Carlos, alborozados salieron con sus regalos a la calle.
Uno de ellos le preguntó: -¿Qué te regalaron?
Carlitos respondió con seguridad: "Yo no quise recibir nada, porque pienso que la navidad no es para recibir regalos. Sé que puedo ser el único que piensa así; pero sé que con esta decisión fui yo quien le hice un regalo a mis padres, quienes se sacrifican tanto por mí durante el año: No tuvieron que sacrificarse aún más, pasando calor por buscarme un obsequio. Ya podrán hacerlo más adelante cuando lo deseen, no por compromiso.
Carlos sabía que probablemente tendría que mirar la bicicleta nueva de su vecino o el balón de fútbol del otro de más allá. Esto sería sólo por unos días, mientras permaneciera la novedad de aquellos regalos; pero también sabía, que los demás niños tendrían que seguir mirando cómo cada domingo del año, con su mejor tenida, él continuaba yendo a la Casa de Dios. Había aprendido que lo que él tenía, otros no lo tenían; y que no es de más valor lo que la mayoría hace por sí mismo, sino lo que la minoría hace por aquel que lo merece todo, aquel que nació, entregó su vida, y resucitó por amor a Carlitos y al mundo entero: JESUCRISTO, EL HIJO DE DIOS.